9/5/16

Ella se buscaba.



Ella se buscaba.
Se buscaba entre las ramas,
entre los susurros
y las caricias de los árboles.

Con una brújula rota
y una sonrisa a medias.
Sin un mapa dibujado
ni trozos de pan en el camino.

Intentando orientarse,
mirando de no tropezar,
tripulando pesadillas,
y nadando a contracorriente.

Pero la luna la volvía a atrapar
y en su red la secuestraba.

Víctima de la noche
y del abismo del vacío.

Entonces ella pensaba
y se daba cuenta de que
cuanto más se buscase
más lejos se hallaría.